Un día después de afirmar su compromiso con el derecho a decidir de las mujeres, el flamante presidente norteamericano Barack Obama le puso hechos a las palabras y derogó la llamada Ley Mordaza que impedía el financiamiento de organizaciones para que brindaran abortos, o siquiera aconsejaran sobre el tema, dentro y fuera de Estados Unidos. También esbozó el enfoque de género que intentará dar a su gobierno.
Estados Unidos es uno de los países que más dinero destina históricamente a la planificación familiar. Con la Ley Global de la Mordaza, restaurada en el 2001 por George W. Bush, las zonas menos desarrolladas del mundo fueron las más desfavorecidas. Asia, Africa y América Latina vieron mermar los fondos destinados por agencias financiadoras internacionales al cumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos, lo cual afectó sobre todo a las mujeres de menos recursos, destinatarias principales de los programas.



En la labor de defensa y promoción de los derechos humanos, uno de los objetivos centrales desde el Estado como desde las organizaciones de la sociedad civil es la lucha contra la discriminación y exclusión social que viven las mujeres. En ese contexto, el caso de la cadete Flor de Jesús Cahuaya Alegre, la joven expulsada de la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional del Perú por haber quedado embarazada merece una reflexión pues constituye un caso emblemático por sus implicancias. En efecto, el caso de la cadete embarazada, expulsada de dicha institución de formación militar evidencia de un lado la subsistencia del grave problema social que aun viven las mujeres: la discriminación y exclusión social a causa de la maternidad y de otro lado que son las propias normas y los funcionarios del Estado los promotores y/o partícipes de dicha discriminación y exclusión.
El sexo del futuro, ¿más virtual que nunca? El antropólogo Jaris Mujica tiene la clave.
Para la 5ta Rueda del EPU, la Iniciativa difundió una Convocatoria para presentar informes, por la que se dio prioridad a activistas jóvenes, mujeres y personas trans/intersex. La Convocatoria se difundió en listas electrónicas de mujeres, derechos sexuales y LGBT, y están muy agradecid*s con todas las personas que ayudaron a difundirla.
En las últimas semanas ha salido a relucir lo peor de las políticas públicas y, como si todo lo malo tuviera que concentrarse en los directamente implicados, perdemos de vista hechos menos llamativos, pero no menos importantes.
Se han necesitado 30 años de epidemia de VIH/Sida en el mundo, 25 millones de muertes prematuras y un continente prácticamente devastado, para que la jerarquía del Vaticano finalmente señale la posibilidad de usar el condón si es que la persona ya es portadora del VIH. 




