¿Estado abandonó derechos de la mujer?

Género, diversidad sexual y políticas públicas, es el tema que Susana Chávez, presidenta de la ONG Promsex, se ha especializado desde años atrás y que, desde su punto de vista, el Estado peruano lo abandonó como consecuencia inmediata de la aplicación del modelo neoliberal que discrimina y vulnera los derechos y la seguridad de la Mujer.

Su trabajo ha incidido en  visibilizar la violencia contra la mujer, la misma que está inmersa en nuestra sociedad pero que se acentúa por la ausencia de políticas educativas de identidad siendo la sexualidad un tema fundamental para fortalecer una cultura de respeto de género.

A pesar de toda la lucha por acabar la violencia contra la mujer ésta se ha incrementado

Creo que ahora la violencia se ha visibilizado más, creo que, lo que encontramos es finalmente un mayor acercamiento a los hechos de violencia que antes no se reconocía, que antes no tenían nombre, que antes inclusive ni siquiera era reconocido como delito, la violencia era parte de las relaciones que se daban en la familia y, la gente lo consideraba conflictos familiares, pero no se reconocía como un tema de violencia donde los conflictos no tenían necesariamente un debate en derechos. Los conflictos son las incomprensiones que hay entre personas pero no es abuso. Yo creo que ahora tenemos una mejor idea del abuso, la violencia y sus impactos.

El Perú es una sociedad machista, sin embargo, el feminicidio es un tema que viene cada vez a mayores.

Ahora tenemos mejores registros, recuerda que el observatorio del feminicidio recién lo tenemos hace tres o cuatro años, o sea, si uno quisiera comparar el número de feminicidios probablemente las cifras sean las mismas. Este año tenemos alrededor de cien feminicidios. Lo que probablemente sí ha aumentado de manera significativa es el tema de las denuncias. Hace poco leía en un reportaje que estábamos cerca de ciento cincuenta mil denuncias de violencia familiar por año. Esas son cifras que efectivamente antes no existían, lo que si es cierto es que ahora hay más denuncias, también hay más frustración respecto a las respuestas del Estado.

¿Por qué se da la violencia contra la mujer? ¿Cuáles son las raíces para que la sociedad haya generado esta situación?

Bueno, ésta se da porque vivimos una situación media esquizofrénica. Tenemos una legislación donde decimos “todas las personas tenemos iguales derechos”, sin embargo, se marcan obligaciones distintas y se desconocen las necesidades específicas que viven las mujeres simplemente por el hecho de ser mujeres. Por ejemplo, el hecho que una mujer tenga capacidad de reproducirse, de embarazarse, de tener hijos; de pronto eso que es una condición natural de la mujer, eso se constituye en una serie de sacrificios que no se comparten necesariamente con los hombres y, todavía dentro de un marco legal que lo sustenta. Por ejemplo, si una mujer producto de una relación sexual se embaraza y este embarazo le produce un daño grave a su salud; todavía mucha gente pone en cuestión si ella tiene el derecho o no, a interrumpir ese embarazo que le ayude a proteger su salud; que no la va a poner en riesgo de muerte o que no le va a generar discapacidad. Pero, cuando un papá tiene un hijo y éste hijo necesita un riñón y, el papá puede ser el único donador; se le pregunta al papá: si quiere donar o no el riñón; a ningún papá se le obliga a donar su riñón. Entonces ese marco diferencial es lo que te hace ver, por qué sí, se obliga a una mujer a un sacrificio extremo y por qué no, se obliga a la paternidad a un sacrificio extremo; y es que ninguno de los dos deberían ser obligados al sacrificio, pero esto se da en nuestra sociedad.

Las leyes -hoy en día- están mejorando el enfoque de la lucha contra la violencia a la mujer, pero pareciera que hay algo estructural más fuerte que lo está generando.

Sí, se ha avanzado en leyes pero no es suficiente. Definitivamente las leyes son resultado de las sociedades y, efectivamente lo que tú señalas es muy cierto, es decir, todavía ésta composición, ésta forma de ser hombres, de ser mujeres nos está marcando diferencias. Todavía la vulnerabilidad que las mujeres pueden sentir de ser víctima de violencia callejera, a ser más fáciles de robo, a ser asediadas en las calles es todavía visto con mucha naturalidad. Inclusive, se hace responsable -a ellas- por la crianza frente al hijo y a la hija del hogar. Es ella, la responsable de no generar una reacción adversa de la sociedad, porque no se obliga al otro -al hombre-, a respetar a las mujeres. Entonces ahí estamos en una situación complicada.

La violencia se ha extendido a lo laboral donde se discrimina a la mujer en los beneficios por función similar a la del hombre.

Pero afortunadamente esto ya ha sido visibilizado por el Instituto Nacional de Estadística, el INEI; que señala, que a pesar que las mujeres cuando alcanzan la educación superior, terminan su carrera o hacen su especialidad, logrando un mejor estándar en sus metas educativas que los hombres, las mujeres tienen más desempleo, así los hombres no tengan educación superior universitaria. Eso está demostrando que no importa cuánto tenga que invertir una mujer en su educación, porque siempre va a estar en desventaja frente a las oportunidades de empleo remunerado frente a los hombres. Y está demostrado además, cuando las mujeres ocupan los mismos puestos, tienen menor sueldo que los hombres, porque todavía existe la concepción laboral que a la mujer se le puede pagar menos, inclusive ellas pueden trabajar más pero pagándole menos.

La agudización de la violencia en el Perú, es también responsabilidad de los medios de comunicación que promueven los programas “Talk Show”.

Sí, definitivamente, porque hay una exacerbación de la figura de las mujeres, hay una mirada todavía misógina de lo que ellas significan como sujeto de respeto pero pese a que se ha denunciado en muchas oportunidades no se hacen muchos esfuerzos de modular la exhibición de las mujeres, todavía seguimos viendo en los programas cómicos y juveniles a las mujeres expuestas a situaciones donde su vida íntima es colocada, es parte de los programas; y ahí, hay una responsabilidad muy grande de los medios.

No cree que estos “programas armados” que promueve la TV. tienen como mensaje que los problemas de pareja deben terminar de manera violenta.

Sí, lo hacen directamente. Pero tiene mucho que ver con la ausencia de un Estado educador, estos programas ¿por qué funcionan?, ¿por qué operan?, porque la gente no tiene muchas alternativas para escoger. La televisión en general no tiene programas que pueda mostrar visiones distintas; nadie está diciendo que tienen que ser regulados los medios en cuanto a libertad de expresión, pero si regulados, en cuanto a temas estándares de respeto y responsabilidad. Y ahí hay todavía mecanismos de información con un enfoque de género que no están tomando en cuenta las necesidades. Pero lo que yo, sí creo, es que hay una especie de exacerbación de la violencia y una mayor precarización de las mujeres. Es más, este Estado irresponsable, ha claudicado de su responsabilidad del cuidado de los niños, del cuidado de los enfermos, del cuidado de la educación hacia el hogar como una manera también de deshacerse de su propia responsabilidad

La actitud del Estado -en este tema- tiene que ver con el modelo socio-económico.

Creo que en este caso, el modelo neoliberal ha transformado la responsabilidad que el Estado tiene para garantizar derechos y lo ha minimizado. Dejarle al mercado muchas de estas cuestiones, que definitivamente nunca lo va considerar porque al mercado sencillamente no le interesa; le interesa vender, le interesa comercializar, porque no le interesa que la gente tenga mayor salud, no le interesa que la gente tenga educación, porque esa no es su responsabilidad.

¿Está señalando, de que el mercado requiere de la discriminación en género para que sea rentable?

Se hace vital la desigualdad en género que se constituye en herramienta vital de un enfoque neoliberal. ¿Por qué?, porque si el Estado se irresponsabiliza de sus funciones, alguien tiene que ocuparse de sus funciones. Por ejemplo, el cuidado de los enfermos, ¿quién se encarga del cuidado de los enfermos?, ¿Toda la población?, ¿Todos los miembros de la familia? ¡No!. Este sistema neoliberal expone a las mujeres en lo laboral, sin mayor protección de sus derechos. Es justamente en esta situación donde ya no media el rol del Estado que tiene que regular, proveer, de hacer que este mercado funcione protegiendo a sus integrantes.

En la experiencia de ustedes, ¿Qué tarea debería asumir el Estado para que minimice la violencia y se tenga una política de integración social en género?

Yo creo que es fundamental el rol de la educación. Nosotros estamos ahorita con más del cincuenta por ciento de la población que depende de la educación privada, Hemos perdido mucho de la educación pública en favor de toda la sociedad y eso abre una brecha, puede existir más jóvenes que vayan a la escuela pero donde el estado como ente regulador no puede orientar sus políticas contra la violencia y la discriminación. Es decir, la educación que es un elemento estratégico para salir de la pobreza se convierte en una traba.

¿Qué rol cumple la mujer en la lucha por la no violencia?

La mujer cumple un rol importante en su liberación y contra la no violencia; ellas están haciendo un gran esfuerzo para lograrlo, su marcha de NI UNA MENOS lo afirma, sin embargo, este no es un tema solo de la acción de la mujer, porque mucho se achaca que ella puede ser también responsable de la violencia. Este es un tema social donde el Estado debe cumplir su función con la sociedad.

¿Y qué están haciendo ustedes desde Promsex?

Nosotros desde Promsex trabajamos en un área que es muy sensible para la sociedad y para la mujer, que es el campo de la sexualidad. La sexualidad es un elemento clave de diferenciación y reconocimiento entre los hombres y las mujeres, donde su desenvolvimiento en este campo, en un campo de respeto, de afecto y compromiso con el otro, pueda ser la gran diferencia para que, por ejemplo, una niña no sea violada. Para que las mujeres y hombres asuman sus propias responsabilidades reproductivas y de la anticoncepción donde la mujer pueda decir que sí, cuando quiera y no tenga que exponer su salud. Entonces uno no debe de mirar este tema muy alejado de la acción laboral porque vamos a darnos cuenta que está íntimamente ligada al desarrollo productivo, muy vinculada al campo de las relaciones laborales y de los derechos sindicales.

Entrevista de Marcos Pflücker para el periódico impreso Labor Sindical Nº 32 – Dic. 2017

 

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