21 Agosto 2007

Nadie pone en duda la relevancia del rol de médicos y medicas en la conservación de la salud de las personas, sin importar su condición social, económica o de cualquier otra índole. La confianza que todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas peruanos depositamos en las y los profesionales se salud, muchas veces equivale a la diferencia entre la vida y la muerte.  Si esa confianza se pierde, se pierden también opciones para mejorar la calidad de vida, para dejar atrás dolencias y enfermedades, o para recibir atención de emergencias, sin que ello signifique ser pasible de una denuncia penal.

La penalización del aborto trae como consecuencia la proliferación de prácticas clandestinas de interrupción del embarazo, que en la mayoría de casos se realizan en condiciones de inseguridad. Esta situación constituye un problema de salud pública sumamente grave en el Perú, ya que en nuestro país la mortalidad materna se vincula con la prevalencia del aborto realizado en condiciones que atentan contra la vida de la mujer.

Según el reciente Informe del Relator Especial sobre el Derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental del 13 de septiembre del 2006, las muertes maternas por abortos representan el 13% a nivel mundial, pero en América Latina, éstas corresponden al 19%. 

24 Octubre 2007

En nuestro país es legal el aborto que se realiza cuando es el único medio para salvar la vida de la mujer o para evitar un mal grave y permanente en su salud. Sin embargo, a pesar de esta disposición legal, los establecimientos de salud públicos no suelen brindar atención a las mujeres en estos casos, lo que conlleva que muchas de ellas terminen engrosando las cifras del aborto clandestino, que actualmente se estima en 410,000 al año, y enfrenten penosas consecuencias para su salud.

Este material se encuentra dirigido a las y los profesionales de salud y busca ser un aporte para que la atención de aquellas mujeres que necesitan interrumpir su embarazo por motivos de salud, se encuentre enmarcada en estándares de calidad y respeto de sus derechos humanos.

06 Febrero 2009

Cada vez hay mayor consenso en que el aborto es un problema de salud pública y de derechos humanos, cuyo antecedente inmediato son los embarazos no deseados. Un punto de partida para esta discusión es el reconocimiento de que los embarazos no deseados tienen a su base un conjunto de factores, cuya responsabilidad no se puede reducir sólo al comportamiento de mujeres como individuos, sino a la manera como la sociedad se organiza y ofrece oportunidades a cada uno de sus integrantes, a fin de que puedan adoptar sus propias decisiones en torno al ejercicio de sus derechos reproductivos.

Una de las constataciones que se evidencia es que los embarazos no deseados van a estar más presentes en aquellas sociedades que toleran las relaciones inequitativas de género y que tienen una alta tolerancia a las distintas discriminaciones: edad, clase, etnia, nivel socioeconómico, entre otras. Éstas se expresan en la vida cotidiana en la falta de acceso a servicios, en las relaciones de pareja caracterizadas por la dominación y la violencia, así como en las escasas oportunidades de las mujeres para tomar decisiones y acciones acerca de su propio cuerpo, sexualidad y fecundidad.

12 Noviembre 2009

Hoy en día no existen dudas de que el aborto inducido inseguro es un grave problema de salud pública y de derechos humanos, y lo es más en aquellos países con leyes restrictivas. Para afirmaresto, solo debemos recordar que la tasa de aborto, que se mide como el número de abortos que se da en un país por cada 1000 mujeres en edad fértil (15 a 49 años), es claramente más baja en aquellos lugares en donde se imparte tempranamente educación sexual, existe un acceso amplio a los métodos anticonceptivos y acceso liberal al aborto, cuando se compara con la tasa existente en aquellos países con legislación poco permisible (1,2).

Se estima que en el Perú existen a la fecha cerca de 400,000 abortos inducido por año (3), entre los cuales habría un número importante por razones de salud, que los especialistas calculan entre 1 y 2% del total de embarazos (4).

El aborto es una práctica común en todo el mundo y tal vez fue el primer método de regulación de la fecundidad utilizado por la especie humana. Se sabe de su existencia en todos los tiempos y todas las culturas, pues los datos que de él existen se remontan hasta hace 4 mil años (5).

12 Abril 2010
La maternidad, aquella capacidad que tienen las mujeres de traer hijos/as al mundo es una experiencia compleja, gratificante, absorbente y muy personal. Constituye, al mismo tiempo, una fuente de poder y de sometimiento, de disfrute y de sufrimiento, de goce y de trabajo, por lo tanto, el derecho a decidir cuándo y cómo ser madre, resulta crucial.

Y aunque las leyes no lo permitan, la capacidad de decidir de las mujeres no ha podido ser enajenada ni recortada, pues cuando una mujer rechaza el embarazo, el proceso es casi indetenible, ese es el fracaso de la penalización del aborto como elemento disuasorio. Esto ocurre en todas las clases sociales, en todos los grupos. Para la mayoría de mujeres, tanto el nacimiento, como el aborto, constituyen experiencias cotidianas, la única diferencia es que el primer caso suele ser una experiencia compartida y de felicidad, mientras que el aborto se suele vivir en silencio, debido principalmente al estigma e ilegalidad que lo rodean.
 
Aunque el aborto, es ampliamente extendido y no existe un perfil de mujer que interrumpe el embarazo al margen de la ley, sí tiene implicancias distintas para quienes pueden vivirlo asegurando una atención calificada, que para quienes pasan por los riesgos que impone la precariedad, la ausencia de redes sociales de apoyo, la pobreza y la falta de acceso a servicios. En este último grupo se ubica la gran mayoría de mujeres, para quienes el aborto es altamente peligroso. A este tipo de aborto se le conoce también como aborto inseguro y está definido por la Organización Mundial de la Salud (1992) como: "procedimiento para finalizar un embarazo no deseado que realizan las personas que carecen de entrenamiento necesario, o que se lleva a cabo en un ambiente donde se carece de un estándar médico mínimo o ambos".

Este material tiene la intención de colocar la importancia que tienen los y las profesionales de salud en la atención y disminución del aborto inseguro, y con ello, resaltar el rol que juegan en la disminución de la mortalidad y morbilidad de las mujeres a causa de un embarazo. Esperamos que estos insumos apoyen las acciones que desde diversos sectores ciudadanos se realizan en función de esta tarea, que aún es un pendiente para el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres.


12 Abril 2010
La palabra aborto trae a nuestra mente una serie de imágenes y sentimientos diversos. Ante este tema, la población reacciona de manera diferente: unas veces con respuestas serenas, y en otros casos con una fuerte carga emocional.
 
Lo cierto es que la decisión de abortar o no hacerlo depende de lo que representa el embarazo en la vida de cada mujer:
Un acontecimiento esperado y querido.
Inoportuno por diversos factores, por ejemplo, tener planes que no se podrían concretar con la maternidad.
Definitivamente no deseado, ya sea por causas como la pobreza, maltrato y violencia, factores sociales, enfermedades que pueden verse afectadas gravemente por el embarazo, o por patologías que se pueden presentar durante la gestación.