Han pasado doce meses desde que Católicas por el Derecho a Decidir – Perú (CDD Perú) iniciaron sus acciones públicas, y en todo este tiempo –refieren- el Estado no ha garantizado el acceso a la información, recursos y políticas públicas sostenidas e incluyentes para que las mujeres, sobre todo para que las que menos recursos tienen, puedan decidir sobre sus vidas, cuerpos y sexualidad.“Nos preocupa la inacción política y operativa respecto a la garantía de los derechos sexuales y derechos reproductivos para los y las peruanas. Hechos que desalientan y nos hacen sentir que el Estado no es democrático ni plural”, sostuvo Eliana Cano, coordinadora de CDD Perú, tras demandar el abastecimiento variado y sostenido de métodos anticonceptivos en todos los establecimientos de salud del país, incluida la distribución de la Anticoncepción Oral de Emergencia (AOE), pues su ausencia –señala- afecta la vida y salud sexual y reproductiva de miles de mujeres.



El tribunal negó un recurso con el que el Procurador Alejandro Ordóñez se opuso a esa pedagogía.
Disfruta de unos días de verano en su tierra, a la que necesita regresar cada cierto tiempo. Su casa de La Laguna es el cuartel general donde, con sus hermanos, se dedica a cuidar y mimar a su padre, el pintor Pedro González.
Diez años después de los compromisos asumidos globalmente bajo el lema Educación para Todxs, por primera vez en América latina, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) se reunió con activistas de la región para analizar los “Retos para la educación en sexualidad: inclusión y valoración de la diversidad”. Un tímido primer paso para ver de qué manera convertir a las escuelas en lugares seguros e inclusivos para todxs, nombrando y respetando la diversidad sexual y de género. Una representante de Unesco y dos activistas hablan de este primer encuentro que se realizó en Chile, a principios de este mes.
Los médicos de Bolivia, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Ecuador o Colombia han pedido últimamente consejo a Perú para fomentar este tipo de parto.
Los puentes entre el feminismo – como movimiento y como teoría – y las reivindicaciones de los hoy denominados ‘movimientos LGBT’ son inestables y se tienden en medio de conflictos. En el caso del feminismo y los movimientos y experiencias transgeneristas, transexuales e intersexuales, los conflictos no son callejones sin salida, sino que representan posibilidades productivas para una y otra parte.




