El factor humano es uno de los graves problemas en la administración de justicia.
Puede llamarse ineficiencia, ignorancia o dejadez, pero el factor humano es uno de los mayores problemas para la administración de justicia. Es frecuente que los jueces y fiscales sean responsables de que los procesos judiciales duren una “eternidad” en agravio de los litigantes.
EXPRESO comprobó la semana pasada cómo diversos aspectos humanos pueden retrasar los procesos debido a desaciertos en la administración de justicia, perjudicando el debido proceso.
Estuvimos en diversas audiencias programadas por la Segunda Sala Especial Anticorrupción, donde pudimos ser testigos de la incomodidad de las partes procesales que no solo se quejaban de la falta de puntualidad de parte de los integrantes de la sala, sino de otros problemas que pudimos comprobar.
En el 2009, Roberto Barandiarán Dempwolf quien era presidente de la mencionada sala, se retiró de la misma por 15 días debido a una licencia médica. Luego sería nombrado vocal supremo.
Errores
La semana pasada, esta misma Sala volvió a sufrir un nuevo cambio, debido a que el magistrado y actual presidente de Sala, José de Vinatea Vara Cadillo, también enfermó y solicitó 15 días de descanso médico. Ello motivó a que el presidente de la Corte Superior, César Vega Vega, designara en su reemplazo al doctor Acevedo Ortega, quien asumió la dirección de algunos procesos, iniciados meses atrás y que él desconocía.
Los abogados de las partes protestaron, debido a que no era adecuado que el magistrado condujera la sesión de debates porque desconocía el caso. Sin embargo, lejos de rectificar este desacierto, el asistente de dicha Sala, doctor Fredy Ríos, se sentó al costado de Acevedo Ortega y comenzó a darle indicaciones sobre la materia en debate, y así el magistrado pudo hacer sus preguntas.
Los abogados volvieron a mostrar su malestar y solicitaron que Acevedo Ortega se empape mejor del expediente antes de hacer preguntas. Entonces, los otros miembros de la Sala resolvieron que en la próximas audiencias sería la doctora Norma Farfán Osorio y quien quedó como presidente de Sala, Alberto Egoabil Abad, quienes asumirían la dirección de los debates, porque ellos eran los únicos que habían estado desde el inicio del juicio oral.
Pero eso no es todo. En la audiencia conocida como el caso de los visores nocturnos (expediente 027 A-2006), cuyos procesados son Bautista Noé Galdos Jiménez y Moisés León Palomino por el delito de colusión, ocurrió algo increíble. La fiscal adjunta de la Segunda Fiscalía Anticorrupción solicitó a la Sala suspender las audiencias, porque no había estudiado el expediente, por lo que no podía hacer preguntas. La Sala decidió, entonces, suspender la causa hasta el próximo martes 9 de febrero.
Casos como estos, que no solo ocurren en las salas anticorrupción, sino en las judicaturas a nivel nacional, deben ser tomados en cuenta tanto por el Consejo Nacional de la Magistratura para las futuras ratificaciones y por la Ocma que, de oficio, debe realizar una labor fiscalizadora.
Ineficiencia
Para el ex presidente de la Corte Superior de Lima, Marcos Ibazeta, este es un problema de ineficiencia dentro de la administración de justicia, pero no por el aparato jurisdiccional, sino debido a los mismos magistrados y fiscales, “es decir, el factor humano”.
Cuestionó, entonces, que se le haya encargado asumir la conducción de un debate en Sala a un magistrado que no tenía pleno conocimiento de los expedientes. “Allí habría una responsabilidad disciplinaria, negligencia y falta de criterio”, precisó Ibazeta.
Aseveró que estas actitudes “muestran el porqué los procesos duran tanto”. Por ello, dejó en claro que “la magistratura no es un sitio donde se va a buscar comodidad”; muy por el contrario, “es un sitio donde se tiene que demostrar que se es eficiente. Si no se es eficiente, entonces debe ser separado, todo esto exige mucho de la administración de la Magistratura”.
Más cuidado
De otro lado, el ex presidente de la Asociación Nacional de Magistrados (ANMAG), Luis García Villena, lamentó que el fiscal no esté a la altura de un proceso. Por ello indicó que lo “recomendable es que el fiscal que empiece un proceso lo termine, lo cual daría mayor seguridad para las partes e inclusive para que se cumpla el debido proceso”.
“Habrá que hacerle una exhortación al presidente de la Corte Superior de Lima y a la Fiscal de la Nación y al presidente de la Junta de Fiscales Superiores a fin de que se tomen cartas en el asunto, puesto que estas cosas deben evitarse para el desarrollo transparente de los procesos judiciales, sobre todo por algunas suspicacias que se puedan dar sobre los cambios”, aseveró el ex magistrado.
KAREM BARBOZA QUIROZ
Fuente: http://www.expreso.com.pe








