Cómo los falsos ataques a Planned Parenthood lastiman a las mujeres alrededor del mundo

Los activistas anti-aborto en América Latina están usando las “investigaciones” engañosas en video hechas contra Planned Parenthood como una excusa para atacar a las organizaciones locales de planificación familiar. 

En América Latina y el Caribe, el aborto está altamente restringido en la mayoría de países excepto en seis. De los siete países en el mundo que prohíben el procedimiento en todas las circunstancias -incluyendo la amenaza para la vida de la madre- cinco se encuentran en América Latina.

Por supuesto, las duras restricciones no detienen a que el aborto siga sucediendo, y abundan las historias de terror: de 4 millones de abortos inseguros e ilegales que se producen al año; de mujeres asesinadas y mutiladas tras procedimientos clandestinos fallidos; de las víctimas embarazadas producto de violación e incesto -como, recientemente, una niña de 11 años de edad, en el Paraguay que fue violada por su padrastro- fue obligada a llevar un embarazo forzado de su violador hasta dar a luz..

Desde su fundación en 1950, la Federación Internacional de Planificación Familiar de la Región del Hemisferio Occidental (IPPF-RHO) ha estado trabajando con organizaciones locales para ayudar a las mujeres a mantener su autonomía reproductiva a pesar de estas leyes draconianas. IPPF-RHO colabora con 40 organizaciones asociadas en 38 países de las Américas y el Caribe, trabajando para asegurar que las mujeres puedan acceder a servicios de salud sexual y reproductiva. Sin embargo, debido a los recientes ataques a Planned Parenthood en Estados Unidos, estos socios internacionales han sido objeto de críticas también. Como grupos anti-aborto y políticos se apresuran a difamar a Planned Parenthood basados en vídeos editados engañosamente, no solo ponen en peligro la salud de las mujeres en los Estados Unidos: Sus acciones amenazan a las mujeres en todo el mundo.

Desde que una posiblemente fraudulenta organización llamada “Centro para el Progreso Médico” publicó vídeos que pretenden mostrar a ejecutivas de Planned Parenthood lucrar con la venta de partes fetales (algo que ha sido desmentido rotundamente), conservadores en Estados Unidos han estado febrilmente tratando de cortar los fondos de la organización, tanto a nivel federal y estatal. Según la Directora Regional de IPPF, la Dra. Carmen Barroso, algo similar está sucediendo en toda la región en la cual trabaja, ya que grupos anti-aborto y anti-anticoncepción basados en Latinoamérica usan la controversia como excusa para atacar a las organizaciones locales de planificación familiar asociadas a la Federación Internacional de Planificación Familiar.

“Cada una de nuestras organizaciones tiene un nombre diferente; muchos se llaman Profamilia, y algunas se llaman MexFam”, dijo a grandes rasgos. “La gente dice: ¡Mira, Profamilia está recibiendo dinero de una organización que se beneficia de la venta de tejido fetal!” (La Federación Internacional de Planificación Familiar es diferente de Planned Parenthood Federation of America – la primera es una red mundial paraguas de organizaciones de todo el mundo y la segunda, que precede a la IPPF, es una de sus filiales – pero parece que los opositores de los grupos de planificación familiar no están demasiado preocupados por esta distinción).

Hay campañas en línea en contra de [nuestras organizaciones asociadas], con firmas pidiendo al gobierno de hacer investigaciones sobre ellas“, dijo la Dra. Barroso. “Un par de gobiernos han aceptado esta presión y han solicitado a nuestras asociaciones proporcionarles documentos, lo cual está bien. No tenemos nada que ocultar“. Sin embargo, Barroso se preocupa por el laborioso proceso de cumplir con estas peticiones ya que desvían recursos del trabajo más importante de las organizaciones. “Si no se tuviera a esta gente acosándonos, se tendría más recursos para hacer lo que se tiene que hacer, que es servir a las necesidades de las mujeres y las niñas“, dijo.

Según la Dra. Barroso, los activistas anti-aborto en los países de América Latina están “aplicando la misma estrategia“, de los grupos anti-elección en los EE.UU. En un comunicado, Susana Chávez, directora de la ONG Promsex que trabaja en temas de salud reproductiva ​​en Perú, estuvo de acuerdo con esta descripción. “En el Perú, así como en otros países de la región, los extremistas anti-aborto, como el Population Research Institute (PRI)… han usado el ataque fraudulento a Planned Parenthood en los EE.UU. como una excusa para atacar a organizaciones como la nuestra que promueven el debate sobre el acceso al aborto seguro y legal en toda América Latina“, escribió. “Al igual que en los EE.UU., estos extremistas se unen con legisladores conservadores de derecha en contra de los derechos de las mujeres.”

Estos legisladores han estado presionando a la Agencia Peruana de Cooperación Internacional que promueve y supervisa la financiación internacional para poner en marcha investigaciones sobre las organizaciones no gubernamentales como Promsex, haciendo afirmaciones falsas de corrupción“, dijo Chávez. Según un representante de la IPPF, la Agencia Peruana de Cooperación Internacional está ahora “realizando una investigación sobre nuestra asociación miembro, exigiendo documentación de nuestro socio local en relación con algunos de sus programas”.

No es sólo el Perú, por supuesto. En Uruguay, un funcionario del gobierno recientemente pidió al Ministerio de Salud investigar los vínculos entre IPPF y su socio local “a la luz de las graves acusaciones en el Congreso de los Estados Unidos que [la organización] trafica y vende los órganos de bebés abortados“. En El Salvador, los activistas anti-aborto han pedido una investigación formal a Profamilia. En México, donde el aborto sólo es legal en la ciudad capital, los activistas anti-aborto protestaron en las afueras de una clínica MexFam, exigiendo que el Ministerio de Salud realice una investigación “exhaustiva, seria y rápida” en la organización. “Si la IPPF está violando las leyes de los Estados Unidos, MexFam en México podría incurrir en prácticas que constituyen un delito“, un manifestante dijo a El Universal. (Una vez más, la IPPF no está violando las leyes de los Estados Unidos: No sólo porque las investigaciones en Planned Parenthood en los EE.UU. están siendo clarificadas, sino que también IPPF y Planned Parenthood no son la misma organización).

Evitar que las mujeres accedan a los servicios de planificación familiar no se limita a privarlas de soluciones reproductivas: Donde el aborto es ilegal o muy restringido, lo que se impide a las mujeres es la obtención de la anticoncepción, lo que es potencialmente peligroso para sus vidas ya que muchas mujeres optan por interrumpir embarazos no deseados de forma ilegal. Cuando se realiza en un hospital, el aborto quirúrgico es uno de los procedimientos médicos más seguros; sin embargo, cuando se realiza en un entorno ilegal, es increíblemente peligroso. Según la Organización Mundial de la Salud, una mujer muere cada ocho minutos por aborto inseguro. En América Latina, el 95 por ciento de los abortos se realizan en condiciones inseguras, con mujeres pobres y rurales y con más probabilidades de sufrir complicaciones graves. En el 2008, el 12 por ciento de las muertes maternas en la región fueron causadas por procedimientos de aborto ilegal.

Según el Instituto Guttmacher, las complicaciones más comunes por un aborto inseguro son “el aborto incompleto, la pérdida excesiva de sangre y la infección.” Efectos secundarios menos comunes incluyen “el shock séptico” y “la perforación de los órganos internos.” Y millones de estos procedimientos ocurren en América Latina por año.

La ironía aquí es lo suficientemente grande como para sentirse sofocada: Mientras los candidatos presidenciales republicanos denuncian a Planned Parenthood como “repugnantes” o asesinas, las consecuencias de su postura política podría poner a las mujeres de todo el mundo en peligro. Así como las organizaciones antiabortistas y activistas de todo el mundo dirigen su ira contra las organizaciones asociadas a la Federación Internacional de Planificación Familiar en lugares como América Latina, las limitadas opciones reproductivas de las mujeres se limitan más aún.

Con menos servicios, menos mujeres tendrán acceso a los servicios que necesitan“, dijo la Dra. Barroso. “Habrá más embarazos no deseados, y habrá más aborto“.

Fuente: https://broadly.vice.com

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