21 Septiembre 2006
A lo largo de treinta años, la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID) ha sido el mayor donante para los programas de salud en el Perú. Solo en 1998 contribuyó con US$ 21 millones al sector salud, aproximadamente una cuarta parte de toda la ayuda financiera bi- y multilateral correspondiente a este sector. Un importante componente de este apoyo ha sido dirigido a la salud reproductiva. Entre 1994 y 1998, USAID aportó US$ 85 millones en financiamiento para actividades de planificación familiar, tres cuartas partes de toda la cooperación internacional que recibió el Perú en este tema. Este apoyo, sin duda, ha logrado cambios positivos en las condiciones de la salud y el ejercicio de los derechos reproductivos de la población, particularmente de las mujeres.

No obstante, se puede constatar que la cooperación internacional de USAID también ha producido brechas en los derechos reproductivos así como efectos negativos para la salud de las personas. 

23 Octubre 2007

For 30 years the United States Agency for International Development (USAID) has been the primary foreign donor to health programs in Peru. In 1998 alone it provided $21 million to Peru’s public health sector, making up approximately one fourth of the bi- and multilateral financial aid in this area. 1 A significant portion of USAID’s funding has been directed to reproductive health, with a focus on family planning. For example, between 1994 and 1998, USAID provided $85 million to family planning activities,2 or three quarters of all of its reproductive health aid to Peru. USAID’s support has contributed significantly to improving the reproductive health and rights of people living in poverty in Peru, particularly women.


06 Agosto 2006
Las estadísticas sobre la Salud Sexual y Reproductiva en el Perú demuestran que las mujeres aún no hacen realidad sus aspiraciones reproductivas y sexuales.

Aún tienen más hijos/as de los que desean tener, miles son víctimas de violación sexual, y muchas más deciden una interrupción del embarazo como una medida extrema en sus vidas, que por su ilegalidad se convierte en una situación peligrosa sobre todo para las mujeres más jóvenes y más pobres.

Se ha demostrado que la Anticoncepción Oral de Emergencia – AOE – tiene el otencial para prevenir embarazos no deseados y por ello resulta ser una intervención importante en salud pública que permite un respeto de los derechos sexuales y derechos reproductivos de las mujeres en nuestro país. Prevenir un embarazo no deseado, permite también al sistema de salud pública mejorar los índices respecto al número de abortos clandestinos, de muerte materna por aborto, de embarazo adolescente e incluso de abandono infantil.
 
14 Septiembre 2010

Desde la Conferencia de El Cairo la salud sexual y reproductiva tiene un enfoque integral y abarca todo el ciclo de vida de las personas: niños, adolescentes, adultos y adultos mayores. Para mantener o conservar la salud sexual y reproductiva se requiere de múltiples acciones de promoción, prevención, recuperación y rehabilitación que sean específicas en cada una de las etapas del ciclo de vida, de acuerdo a las necesidades cambiantes de las personas.

La salud sexual consiste en disfrutar la sexualidad sin el riesgo de padecer violencia o adquirir alguna enfermedad o de tener un embarazo que no se ha planeado o no se ha deseado. La salud reproductiva incluye la capacidad de las personas para tener una vida sexual segura y satisfactoria y reproducirse de acuerdo a su libertad para decidir cuando, como, con quien y con qué frecuencia hacerlo.

Preservar la salud sexual y reproductiva requiere la existencia de servicios de atención integral que se basen en el pleno respeto de los derechos humanos, con enfoque de género e interculturalidad. Esto significa, además, que los servicios debieran garantizar información y educación sobre salud sexual y reproductiva, acceso a la metodología anticonceptiva y planificación familiar, detección y manejo de las infecciones de transmisión sexual/VIH/SIDA, atención prenatal, atención calificada del parto y postparto, cuidados del recién nacido, prevención del aborto inseguro, atención humanizada del aborto y atención de la infertilidad. Es dentro de este panorama que las actividades de anticoncepción y planificación familiar deben cumplir su cometido, de ayudar a las personas a alcanzar su fecundidad deseada y contribuir a su desarrollo dentro de una sociedad cada vez más exigente y competitiva.

Artículo extraído de la
Revista Peruana de Ginecología y Obstetricia