La vida de miles de niñas, adolescentes y mujeres en el Perú nuevamente en peligro

A pesar de haber sido declarada infundada en primera instancia, ONG antiderechos ALA Sin Componenda insiste en demanda contra la Guía Técnica de Aborto Terapéutico

PROMSEX forma parte del proceso como litisconsorte y defenderá el protocolo

El próximo miércoles 15 de enero, la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Lima realizará la audiencia de apelación solicitada por la ONG católica ALA Sin Componenda, que busca frenar la implementación y difusión de la Guía Técnica de Aborto Terapéutico. PROMSEX forma parte de este proceso como litisconsorte facultativo y tomará la palabra en defensa de la salud y la vida de las mujeres.

En el 2014, Ala Sin Componenda inició un proceso de acción de amparo contra el Ministerio de Salud (MINSA), demanda que fue declarada infundada en primera instancia en julio del año pasado. El Primer Juzgado Constitucional tomó en cuenta jurisprudencia vinculante nacional e internacional y consideró que la guía que regula el aborto terapéutico es una medida “idónea y necesaria para garantizar la propia existencia física y en condiciones dignas de las madres gestantes”.

Este no es el único recurso legal empleado por grupos antiderechos para frenar la implementación de la Guía. En el 2018, el Centro de Estudios Jurídicos Santo Tomás Moro inició otro proceso, esta vez de acción popular, ante la Primera Sala Especializada Civil de Lima, que busca declarar “inconstitucional” el protocolo. El proceso está pendiente de sentencia.

“Nos llama la atención que ambos procesos, los demandantes indiquen como argumento que el protocolo no es legal. Sin embargo, cabe recordar que el aborto terapéutico es un procedimiento legal en el Perú desde 1924 y es la única causal exenta de sanción penal en el país, según lo estipulado en el artículo 119 del Código Penal”, precisa Edith Arenaza, miembro del equipo de Litigio Estratégico de PROMSEX y abogada del caso. En el 2014, el MINSA aprobó el protocolo en cuestión, que permite su aplicación en todos los hospitales públicos y privados del país.

“No existe ningún argumento jurídico razonable para declarar ilegal a la guía. Ir en contra de su implementación y difusión es un atentado contra el derecho a la vida y a la salud de las mujeres, niñas y adolescentes. Ninguna niña debe ser víctima mortal por un embarazo no deseado” afirmó Susana Chávez, directora ejecutiva de PROMSEX.

Restringir el acceso al aborto terapéutico ocasiona graves daños a la salud física, psicológica, social y económica de la mujer afectada, y puede llevarla a la muerte.

A pesar de que sus esfuerzos en el tema son débiles y que el acceso al aborto terapéutico resulta limitado en varios sectores del país, desde PROMSEX demandamos que el MINSA continúe firme con la defensa de esta política pública. Asimismo, solicitamos que el Poder Judicial resuelva de una vez por todas la controversia alrededor del protocolo, a fin de garantizar el derecho a la vida y a la salud de todas las peruanas.

Lima, 14 de enero del 2020

Centro de Promoción y Defensa de los
Derechos Sexuales y Reproductivos
Comunicaciones Promsex
447-8668, anexo 1108

Violencia obstétrica: la violencia silenciada

Las mujeres embarazadas que acuden a un servicio de salud se encuentran frente a una atención basada en un modelo biomédico, el cual ha instalado un enfoque patologizante que solo busca atender las “alteraciones fisiológicas” de la gestante y desconoce todos los procesos psicológicos y socioambientales por los que atraviesa.

Además, estas mujeres se encuentran con atención médica organizada bajo estereotipos de género, que considera que las mujeres siempre quieren y deben ser madres, o que deben renunciar a su vida y salud en función del embarazo, su familia e hijos/as. Esa imagen de mujer/madre sacrificada opera en la atención de su salud.

Lo grave de ello es que se traduce en prácticas de abuso y violencia hacia las mujeres embarazadas, hoy conocidas como violencia obstétrica, que se expresan en un trato deshumanizante que las priva de autonomía y de la capacidad de decidir libremente sobre su cuerpo y sexualidad. Preocupa que no se valore que un embarazo producto de una violación, que viene con una malformación grave o incluso uno deseado, puede colocar a las mujeres en una situación de grave riesgo para su salud y su vida.

Todas las mujeres y niñas deben recibir información veraz, conocer su derecho a interrumpir ese embarazo y se les debe garantizar el acceso al mismo.


Columna publicada originalmente en el diario La República

Relatos de mujeres

Actualmente, se carece de información clara sobre la incidencia de malformaciones fetales y los tipos específicos en el Perú. Sin embargo, estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa) dan cuenta de que la mortalidad por causas relacionadas a malformaciones —así como a prematuridad— ha ido en incremento. Según los registros del Minsa, en el año 2011, el 11,4% de las muertes se debieron a malformaciones fetales, mientras que hacia el 2017 estas han sido la causa del 16,8% de las muertes neonatales.

Los dos artículos presentados a continuación fueron elaborados de manera paralela entre agosto y septiembre del 2018. En el primer artículo (“La violencia obstétrica como patrón de atención en salud”), se hace un análisis de las situaciones de violencia vividas por las mujeres en las diferentes etapas de atención obstétrica por las que atravesaron, desde el diagnóstico de las malformaciones hasta el final de la gestación. Los testimonios dan cuenta de situaciones específicas que constituyeron no solo barreras en el acceso a una atención de calidad, sino formas de violencia obstétrica, las que tuvieron impactos adversos, que agravaron las condiciones de vulnerabilidad en las cuales se encontraban las mujeres, añadiendo con ello mayor afectación a su salud mental.

En el segundo artículo (“Procesos de duelo e impacto emocional”), se ahonda en el duelo y el impacto en la salud mental de las mujeres, a partir de sus experiencias. Este artículo, de corte fundamentalmente psicológico, analiza la magnitud del impacto emocional que se genera en las mujeres, a partir de las vivencias personales. Así, desde cada historia, nos acercamos a la complejidad de factores que intervienen en la elaboración emocional de esta experiencia, sus recursos personales, las redes de soporte, la atención recibida por los profesionales y el sistema de salud. Se realiza, finalmente, un análisis del proceso de duelo que sigue a esta vivencia; un proceso muy particular, afectado por las experiencias traumáticas vividas a lo largo del embarazo.