Construyendo democracia para la igualdad

Un aymara preside Bolivia. Estados Unidos tiene un presidente afroamericano. Y países como Argentina, Chile y Brasil son gobernados por mujeres. América cambia y hace historia. Colectivos hasta ayer olvidados, hoy se empoderan y reclaman una posición protagónica en los espacios de toma de decisiones públicas.

En la región también surgen líderes lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT) que deciden asumir un compromiso político activo visibilizando su identidad diversa. Ministros en Costa Rica y Ecuador, diputados en Argentina, Chile, Perú, Brasil, México o Colombia, y numerosos concejales en todo el continente trabajan como cargos electos o funcionarios públicos, sin esconder su orientación sexual y/o identidad de género.

Precisamente con el objetivo de reunir a líderes sociales y políticos LGBT, fomentar el debate y compartir experiencias, se celebró a principios de septiembre en Lima el I Encuentro de Liderazgos Políticos LGBT de América Latina y el Caribe, organizado por Promsex, Caribe Afirmativo y Victory Institute, con el apoyo de Unión Europea, Fundación Triángulo, HIVOS, USAID, NED, Astraea, Arcus y UPCH, entre otras instituciones. Este evento dio cita en la capital del Perú a más de 200 participantes que analizaron durante casi tres días los desafíos de la participación política de lesbianas, gais, bisexuales y trans.

Dicho encuentro esbozó los elementos que definen la participación política LGBT en la región actualmente. Los rasgos más importantes podrían resumirse en los siguientes:

  • La visibilidad de las personas LGBT en el ámbito político ha contribuido, en general, a la aprobación de políticas públicas en favor de la igualdad y la diversidad, políticas que reconozcan nuestros derechos fundamentales y persigan la discriminación y la violencia.
  • Los partidos progresistas han sido y son más inclusivos con las agendas y las y los activistas LGBT, especialmente desde las primeras décadas del siglo XXI. Ello queda reflejado en sus programas políticos y en sus candidaturas electorales.
  • En Sudamérica (Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia…) se registran la mayor parte de líderes políticos abiertamente LGBT, mientras que las realidades de Centroamérica y el Caribe marcan la diferencia, con contextos de acentuada represión en casos como el de Honduras.
  • Los cargos de elección y representación popular y los cargos orgánicos dentro de los partidos políticos vienen siendo los espacios más fácilmente accesibles de participación política para las personas LGBT.
  • Lesbianas y gays logran mayor presencia en el ámbito legislativo o parlamentario (Congreso, Senado), mientras que las personas trans consiguen acceder a las instituciones representativas a partir del nivel local (ayuntamientos o municipalidades).
  • Continúa destacando la invisibilidad de las personas bisexuales en la escena política, una realidad histórica que todavía hoy sigue persistiendo.

Sin lugar a dudas, este encuentro histórico ha sentado las bases para consolidar un trabajo colectivo y coordinado, con el objetivo de impulsar la necesaria participación política de las personas LGBT. El diálogo entre el movimiento LGBT, los partidos políticos y las instituciones públicas sigue siendo imprescindible en América Latina y el Caribe como forma de fortalecer los sistemas democráticos. Porque la participación política efectiva en democracias inclusivas es hoy una garantía para la construcción de la ansiada igualdad real. Sigamos trabajando.

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